martes, 29 de abril de 2025

Reflexión sobre las formas del escritor

El maestro Borges se deja fotografiar con un admirador.
¿Qué es la narrativa breve?

En mis últimos cuatro proyectos me senté a escribir una novela y terminé redactando su forma más breve: la novela corta. Por eso mismo, en el proyecto en el que trabajo actualmente, he dejado de soñar con las 200 (o más) páginas. Me he dado cuenta —por fortuna— de que no soy, ni seré, un escritor que dedica diez páginas a describir el marco de una puerta, los muebles de una habitación, cierto paisaje o cosas por el estilo.

En mi narrativa todo está condensado. Es la intuición la que me domina mientras me sumerjo en una historia. Por eso mismo, más que un escritor o un pensador, simplemente soy un vehículo: un canal por el que fluye un relato que desea contarse. Y como buen vehículo, no opongo resistencia; me dejo atravesar por esa horda de palabras que, al final, terminan simplificando la idea original que yo tenía sobre lo que iba a escribir.

Verdaderamente, no soy yo quien decide la estructura, la cantidad de páginas o de capítulos. Me he dado cuenta —ya habiendo escrito unas cuantas historias— de que en la literatura nada se puede controlar. Para poner un ejemplo muy simple —y esto lo sabe cualquier escritor—, los personajes suelen rebelarse: se apoderan del relato, toman la voz y te llevan por caminos inesperados. Así como algunos pueden replegarse, otros se imponen y hacen que la historia fluya de un modo absolutamente distinto al planificado.

Por eso mismo, al sentarse a escribir un relato que presumiblemente será de largo aliento (no como un cuento), es mejor estar dispuesto a escuchar, a ser un vehículo perfecto, a no resistirse. Porque esa historia ya está escrita: solo debe adecuarse a la impronta personal del autor. Es este quien debe volverla estéticamente atractiva y estar atento a los pequeños detalles, que tienen más que ver con una expresión precisa de lo que se quiere decir.

En este largo camino de experimentación, considero que he hallado mi voz propia en este tipo de relatos que pueden llamarse cuentos largos o novelas cortas. Pero esos son solo formalismos. Hay un sinfín de libros pequeños que son absolutamente inolvidables. Por eso, cada novela breve que escribo intento hacerla más y más profunda, más y más amplia dentro de su brevedad.

A estas alturas puedo decir que me he rendido en cuanto a la intención de escribir un libro de 300 páginas o más. Me vería obligado a redactar decenas de páginas de relleno, cosas aburridas que no me interesan —ni a mí ni a nadie, o quizás sí, pero eso sería traicionarme—. Sería traicionar mis formas, mi instinto más primitivo como narrador. Y ese no es mi camino.

Creo que, al fin, me he encontrado como cuentista, narrador… o como se llame. He encontrado mis formas: mezclo disciplina con libertad. Y me refiero a la libertad que tienen los personajes dentro de una historia, y a la libertad de ser atravesado por aquello que camina por mi mente y quiere tomar forma.

Por otro lado, soy consciente de que esto puede condenarme a jamás ser un best seller ni competir con esos grandes libros que superan las 500 páginas. Pero si lo pienso bien, jamás me he sentado a leer uno de ellos. Me duele la cabeza solo de mirarlos. Lo que he consumido literariamente son las formas más breves y maravillosas de la narrativa: La metamorfosis, El viejo y el mar, El corazón de las tinieblasEl túnel, Pedro Páramo. Pero, más esencialmente, los cuentos. Los cuentos de Borges, los de Rulfo, los de Cortázar.

De manera que son bajísimas las posibilidades de que una mente como la mía escriba un libro extenso. Toda mi experiencia está construida sobre las formas breves, las más intensas, las más memorables, las que verdaderamente me conmueven.

En ese sentido, concluyo diciendo que desisto de la idea de construir "ese gran libro" que no me habita, que no me corresponde, que no siento, que no tiene nada que ver con mi forma de narrar.

Así que, con esta sinceridad absoluta, pongo fin a esta confesión y me sumerjo nuevamente en mi proyecto, que ahora mismo va por las 10.000 palabras. Está dejando de ser un cuento para entrar en la etapa de novela breve, y probablemente muera allí. Sin embargo, ahora más que nunca —luego de la experiencia de cuatro intentos de novelas—, este relato me revela algo esencial: que está en mi habilidad como escritor ir más y más profundo en una historia sin necesidad de escribir páginas de relleno ni de dar vueltas innecesarias sobre temas que pueden volverse auténticos, genuinos y atractivos con menos palabras.

Bueno, sin más que decir, me despido.

lunes, 28 de abril de 2025

Escribir en tiempos modernos

¿Hemos perdido la capacidad de asombro?

Definitivamente, sí. Es innegable que, en los tiempos que corren, la sociedad está sobreestimulada. Para mí, como escritor, este fenómeno representa un desafío constante, ya que trabajo en la creación de ideas que, con frecuencia, terminan plasmándose en cuentos, relatos breves, extensos o novelas, en cualquiera de las formas que adopta la literatura. Vivir en esta era, donde todo debe condensarse en quince segundos, resulta realmente complejo.

En este siglo hemos presenciado una explosión vertiginosa de la mente humana; todo se ha diversificado y masificado de una manera que asombra —o aterra— si se observa con detenimiento.

Hoy en día, resulta difícil crear una obra de arte que trascienda y de la cual se siga hablando en el siglo XXII. Ningún libro de esta era resistirá el avasallamiento tecnológico que ha mezclado, de manera indiscriminada, tantas cosas. Y no me refiero únicamente a la utilización de la inteligencia artificial para escribir libros, crear contenidos y reemplazar artistas. La tecnología ha sometido a sus propios creadores, y ahora esa maquinaria imparable nos vende un estilo de vida placentero pero fugaz. Hay de todo para todos, en todos los formatos. Y ese exceso es tan perjudicial como la falta de estímulos.

Supongo que alguna vez existió un equilibrio en la gravitación del arte en el mundo. Eso ya se terminó. Finalizó con la llegada de Internet y la hiperconexión.

Hoy es un acto titánico sorprender a alguien con un libro. Más aún si ese alguien ha pasado por diez temporadas magistrales de una serie diseñada para mantenerlo prisionero de la dopamina. Es difícil arrancar emociones a quienes viven rodeados de pantallas, esas nuevas ventanas que no solo miramos: también nos miran.

Esta vida veloz, de estímulos y placeres inmediatos, es sumamente tentadora. Pero deja como consecuencia la aparición de vacíos emocionales, sensaciones desconocidas para el ser humano, pues nunca antes había estado tan arriba, tan estimulado. De ahí, tal vez, provenga la ansiedad que hoy circula con tanta intensidad. Esta manera de vivir nos ha deformado la mirada.

Por eso, en mi oficio de escritor, trato de atrapar ese destello fugaz que aún queda en los ojos, de sostenerlo en el papel, de salvarlo del olvido. A veces siento que he nacido en un siglo que no me pertenece. Sin embargo, en medio de tanto ruido, he aprendido a escuchar a la vida. Y ella, siempre en voz baja, me pide una sola cosa: que escriba.
Así que no vemos entre letras.



 


jueves, 24 de abril de 2025

Universos Condensados

 

  La mejor lectura es la lectura de la realidad.

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 Decimos que la vida es breve para incentivarnos a vivir mejor, pero no tardamos mucho en creernos infinitos otra vez.

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 Si la transición se siente cómoda no estás transicionando a ninguna parte.

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 Para no perderse en una transición conviene “el darse cuenta”, que es la transición más inmediata y sanadora.

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 Barriendo toda la basura interna queda servido el camino de la sencillez.

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Ensaya ser tu propia cámara de vigilancia personal, y procura que te siga de sol a sol.

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 No mires cómo te miran, mírate mientras te miran.

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 No se ha ensombrecido el mundo, solo quítate la oscuridad que emana tu resistencia.

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 No te puedes deshacer de algo sin antes aceptarlo.


UNIVERSOS CONDENSADOS

Estos son solo algunos de los muchos aforismos y reflexiones que componen Universos Condensados, un libro que publiqué en octubre del 24'. Es un compendio que reúne ficción y no-ficción, orientado a cuestiones espirituales y existenciales, relacionadas con el ego, el amor, la muerte, y varios temas catalogados como profundos. Es un libro muy personal y sincero. Un viaje íntimo que no pude evitar poner en palabras. Estas páginas solo guardan el resultado de mi transformación interior, y también marcan un antes y un después en mi búsqueda literaria.

jueves, 17 de abril de 2025

Biografía

La necesidad de exponer y desagotar una imaginación inquieta me llevó a recorrer distintas vertientes del arte antes de encontrarme con la literatura. Impulsado por dos pasiones (la música y el cine), comencé componiendo canciones, en guitarra y letra, y luego, ya entrados los veinte, escribí mis primeros guiones cinematográficos. Ambas disciplinas se entrelazaron durante aquellos años jóvenes, entre distintas bandas de rock, proyectos solistas y la filmación de cortometrajes.

Por otro lado, en la llamada "vida real", trabajé en varias empresas de diferentes rubros, experiencia que solo me sirvió para confirmar que jamás podría soportar una vida de rutina y encierro. Por eso es que la experimentación artística continuaba paralelamente. No obstante tuve un breve alivio de cinco años; mi último trabajo fue como motociclista mensajero. De ese período me quedó un gran recuerdo y una vasta experiencia callejera: era mi propio jefe y, por sobre todo, era libre.

Pero, a los treinta y dos años, después de recorrer una vida ordinaria que no me conformaba y apagaba mi alma cada vez con más fuerza, lo dejé todo: trabajo, relaciones, la incómoda comodidad… para replegarme y atravesar una etapa intensa de autoconocimiento. Aquella época de transmutación estuvo marcada por el terror puro, acompañada de vivencias mentales y espirituales tan fuertes como reveladoras. Pero al final de ese proceso, cuando me animé al salto incierto, pude verme con claridad, encontrarme, y ser yo mismo. Y ahí estaba, escribiendo sin parar toda la experiencia de la vida: surgieron relatos, poemas, novelas, cuentos.

Aislado del sistema, pasé largas temporadas aprendiendo de manera autodidacta el arte de narrar historias. Y como en ese viaje la escritura comenzó a sanarme, no la solté nunca más.

Entre 2014 y 2020 me dediqué exclusivamente a la literatura. Durante ese tramo escribí seis novelas que luego destruí. Sin embargo, esas narraciones fueron esenciales: me formaron, me enseñaron a reducirme, a pulir lo que tenía para decir y a enfocarme en lo esencial.

Fue a partir de ahí, en 2020, que emergieron el cuentista, el ensayista y el narrador de novelas cortas que hoy me habitan.

Desde entonces, me he volcado casi por completo al desarrollo de esa ficción breve que oscila entre lo realista y lo fantástico, explorando diversos géneros con libertad y entrega.
  


¿Dónde puedes encontrarme?

Te invito a seguirme en Youtube o en las redes sociales (aunque no vas a encontrar nada novedoso... o soy escritor o soy influencer). Cabe aclarar que soy mi propio editor, corrector, maquetador, gerente de marketing y mucho más.... Sinceramente, podría crear contenido artístico o relacionado a mis pasiones: el cine, la música, etc. Pero prefiero concentrar toda mi energía en la literatura, al menos por ahora. Sin embargo allí, en las redes, puedes hallar cosas como booktrailers e información más directa sobre algún próximo lanzamiento, y por otra parte son un fuente directa para comunicarnos.

En cuanto al canal de YouTube, allí puedes conocer mi voz narrando algo de Cortázar, o ver unos compilados de fotografías que yo mismo tomé, audiolibros y también ver algo de material con mis microrrelatos.

No obstante, en el único lugar que me encontrarás en profundidad es en mis libros. 

•Instagram diego_leiva_escritor
•Canal de YouTube Diego Leiva

☆Todos mis libros a la venta aquí 






jueves, 10 de abril de 2025

Libro de relatos, un libro de aforismos y ensayos, y el poemario.

Sinopsis:

En este inquietante viaje de relatos, los personajes se sumergen en un pesado universo, quizá inmoral, quizá real.

Esta obra (tercer libro de relatos del autor) reúne cuentos de mediana y breve extensión; podemos hallar algunos como Antes de llegar a casa, que narra la atroz travesía de una mujer para llegar a su hogar, Esencia de Pez, contando un increíble encuentro con sirenas, otro llamado Figuras, sobre la teoría de unas particulares señales en las paredes, y también La mantarraya, que nos cuenta la impensada secuencia de un niño y su insólito siamés.

Asimismo, el relato que da nombre al libro alcanza, probablemente, la síntesis de toda la narrativa derramada en estas páginas. Y para concluir, en las últimas secciones, aparecen algunos aforismos del "Poeta supernova", varios microrrelatos, reflexiones y algunos poemas que terminan de atomizar este fantástico recorrido.


Sinopsis:
Universos Condensados es una profunda travesía por el laberinto de la mente humana, un viaje hacia el autoconocimiento y la trascendencia. A través de reflexiones filosóficas y espirituales, el autor nos invita a cuestionar nuestra percepción del mundo, despojarse de las máscaras del ego y redescubrir lo esencial: el camino hacia la simplicidad y la conexión con lo divino.

Con una prosa cautivadora y poética, Universos Condensados nos lleva a explorar los misterios del alma humana, desde la lucha interna con nuestras adicciones y condicionamientos hasta la búsqueda de un estado de paz y claridad en el presente. El libro desafía nuestras creencias, nos invita a mirar la vida desde una nueva perspectiva y a liberarnos de los programas mentales que nos limitan.

A lo largo de sus páginas, el autor reflexiona sobre la transformación interior como única vía para alcanzar la verdadera libertad. En un mundo lleno de distracciones y superficialidad, Universos Condensados es una invitación a detenernos, mirar dentro de nosotros mismos y reprogramar nuestra mente para vivir de manera más plena y auténtica.



Sinopsis:
Este multifacético poemario recluta las más diversas temáticas. Muchos de estos escritos han nacido como canciones, que conforme el paso del tiempo sus melodías fueron borradas, dejando así una vasta poesía. En este amplio recorrido de emociones puede notarse el paso de la vida y los muchos años en los que este libro se fue escribiendo.

LOS INMEMORABLES: Todo destino es evanescente

Por el Buenos Aires que alguna vez caminaron Alan y su Isla. Podría definir Los Inmemorables como una novela que incluye varios géneros y s...